
La brecha de género también se repara: igualdad salarial, educación STEM y automoción
La brecha de género también se repara: igualdad salarial, educación STEM y automoción
La industria del automóvil está viviendo una transformación sin precedentes. Electrificación, software, inteligencia artificial, conectividad, baterías y nuevos sistemas de propulsión están modificando los vehículos, pero también las competencias profesionales que necesita el sector.
En medio de esta transformación existe otro desafío que no deberíamos dejar fuera del diagnóstico: la brecha de género.
No se trata únicamente de cuántas mujeres trabajan en automoción. El problema comienza antes, en el acceso a determinadas áreas educativas, continúa en las oportunidades profesionales y puede manifestarse posteriormente en salarios, promoción y presencia en puestos técnicos y de responsabilidad.
La brecha salarial sigue existiendo
Los últimos datos definitivos publicados por el INE corresponden a 2024. La ganancia media anual fue de 26.904,90 € para las mujeres y 32.057,55 € para los hombres. En términos agregados, el salario medio femenino representó el 83,9 % del masculino. El propio INE advierte que esta diferencia debe interpretarse teniendo en cuenta factores como jornada, ocupación, contrato y antigüedad; por tanto, no equivale por sí sola a una medición de “igual salario por el mismo trabajo”.
La EPA ofrece otra perspectiva: en 2024, el 39,9 % de las mujeres asalariadas se encontraba por debajo de 1.582,2 € brutos mensuales, frente al 20,7 % de los hombres; en el tramo de 2.659,8 € o más estaban el 26,1 % de las mujeres y el 33,7 % de los hombres.
La desigualdad empieza antes de llegar a la empresa
Las mujeres son mayoría en la universidad española, pero no en todas las disciplinas. En el curso 2023-2024 representaban el 57 % del alumnado de grado, mientras que en Ingeniería y Arquitectura suponían solo el 28,1 %. En máster alcanzaban el 31,2 % y en doctorado el 31,1 % en esa rama.
Hay, además, enormes diferencias dentro de STEM. El informe Científicas en cifras 2025 señala, por ejemplo, que las mujeres representaban solo el 17,2 % en el ámbito de Informática, mientras que en determinadas ciencias de la vida su presencia era mayoritaria. Esto demuestra que hablar simplemente de “brecha STEM” puede ocultar diferencias importantes entre disciplinas.
Para la automoción esto tiene consecuencias directas. Si queremos más ingenieras especializadas en vehículos eléctricos, software, electrónica de potencia, baterías, diagnosis, IA o fabricación avanzada, necesitamos trabajar también sobre el pipeline educativo que conduce hacia esas profesiones.
¿Y qué sucede cuando llegamos a automoción?
En el sector español de proveedores de automoción, las mujeres representaban aproximadamente el 25 % del empleo en 2024, según SERNAUTO. La propia asociación señalaba que la presencia femenina estaba aumentando, aunque el sector seguía lejos de la igualdad, especialmente en los órganos de dirección.
Esto importa especialmente ahora.
La transición hacia el vehículo eléctrico y conectado está obligando a la industria a buscar nuevas competencias. Necesitamos técnicos, ingenieros, especialistas en baterías, software, electrónica, diagnosis, formación, logística, posventa y experiencia de cliente.
Reducir la brecha de género no debería entenderse solamente como una cuestión de representación. También significa ampliar la base de talento disponible para una industria que necesita profesionales cualificados.
Del discurso a las oportunidades
La igualdad no se consigue únicamente incorporando más mujeres a una fotografía corporativa.
Necesita acceso a formación técnica, orientación profesional temprana, referentes visibles, procesos de selección basados en competencias, oportunidades reales de desarrollo y criterios transparentes de promoción y remuneración.
También necesitamos que una niña pueda imaginarse diseñando una batería; que una estudiante considere ingeniería o automoción como una opción profesional; que una técnica pueda desarrollar una carrera en el taller; y que una ingeniera pueda llegar a los espacios donde se toman las decisiones.
Porque la transformación de la movilidad no es solamente tecnológica.
También es una transformación de las personas que la diseñan, fabrican, venden, mantienen y reparan.
Mujeres Motor: personas que mueven la industria
Desde Mujeres Motor · SLee Ingeniería Automotriz queremos contribuir a conectar formación, tecnología, talento y oportunidades.
La industria necesita prepararse para reparar los vehículos del futuro.
Pero también necesita seguir reparando las brechas que impiden aprovechar todo el talento disponible.
Más formación. Más oportunidades. Más talento. Una automoción más diversa y preparada para el futuro.
