
Igualdad salarial en automoción: el talento también debe reconocerse en igualdad

18 de septiembre — Día Internacional de la Igualdad Salarial
La industria del automóvil habla constantemente de transformación.
Electrificación, digitalización, inteligencia artificial, vehículos definidos por software, nuevas tecnologías de fabricación y nuevos modelos de movilidad están cambiando las competencias que necesitan fabricantes, proveedores, concesionarios y talleres.
Pero existe otra transformación que merece ocupar un lugar igualmente importante en la agenda empresarial: la igualdad de oportunidades y de remuneración entre mujeres y hombres.
Cada 18 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Igualdad Salarial, impulsado por Naciones Unidas para avanzar hacia la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor.
En una industria que necesita atraer y conservar talento, esta conversación adquiere una importancia especial.
No se trata únicamente de incorporar más mujeres
Durante los últimos años hemos visto crecer la conversación sobre la participación femenina en automoción.
Es un avance necesario.
Pero medir el progreso únicamente por el número de mujeres incorporadas puede ofrecernos una visión incompleta.
También necesitamos preguntarnos:
¿En qué puestos trabajan?
¿Tienen las mismas oportunidades de formación y promoción?
¿Acceden a posiciones técnicas y de responsabilidad?
¿Existen condiciones que faciliten su permanencia y crecimiento profesional?
¿Se reconoce económicamente de manera equivalente un trabajo de igual valor?
La igualdad real se construye a lo largo de toda la trayectoria profesional.
Una industria tecnológica necesita todo el talento disponible
La transformación del automóvil está generando nuevas necesidades profesionales.
Ingeniería eléctrica y electrónica, software, baterías, diagnosis, sistemas de alta tensión, gestión de datos, logística, posventa y experiencia del cliente son solamente algunas de las áreas que están evolucionando.
Al mismo tiempo, las empresas compiten por encontrar profesionales cualificados.
En ese contexto, ampliar las oportunidades para las mujeres no debería entenderse únicamente como una iniciativa de diversidad.
Es también una cuestión de gestión del talento.
Una industria que necesita profesionales preparados no puede permitirse desperdiciar capacidad, experiencia o potencial.
Igualdad también significa desarrollo profesional
La remuneración no puede analizarse de forma completamente aislada del desarrollo de una carrera.
Las diferencias pueden estar relacionadas con múltiples factores: acceso a determinados puestos, promociones, especialización, responsabilidades, interrupciones profesionales y representación en posiciones de dirección, entre otros.
Por eso, avanzar requiere observar todo el recorrido profesional.
Desde la contratación inicial hasta la formación, promoción y acceso a puestos de liderazgo.
Y también significa crear oportunidades para que más mujeres puedan incorporarse a áreas tradicionalmente masculinizadas de la automoción.
El taller también forma parte de esta conversación
Cuando hablamos de mujeres en automoción solemos pensar en grandes empresas, ingeniería o puestos directivos.
Pero la transformación debe llegar también al taller.
La electrificación está modificando las competencias profesionales necesarias y puede abrir nuevas puertas para técnicas de diagnosis, especialistas en vehículos eléctricos, asesoras de servicio, responsables de posventa y formadoras técnicas.
Tenemos una oportunidad para construir una nueva generación de profesionales donde el conocimiento y las competencias tengan más peso que los estereotipos históricos asociados al oficio.
Visibilizar también transforma
Una de las razones por las que nació Mujeres Motor es precisamente mostrar que las mujeres ya forman parte de prácticamente todos los niveles de esta industria.
Ingenieras, técnicas, directivas, responsables de posventa, empresarias, formadoras, especialistas en tecnología, comunicación, competición y muchas otras profesionales están contribuyendo diariamente a transformar la automoción.
Contar sus historias tiene una función adicional.
Permite que otras mujeres puedan verse dentro de esta industria.
Porque es difícil imaginar una carrera profesional en un lugar donde nunca vemos a alguien como referente.
La movilidad del futuro también necesita igualdad
La industria automotriz está decidiendo hoy cómo será la movilidad de las próximas décadas.
Estamos transformando vehículos, fábricas, talleres y modelos de negocio.
También podemos aprovechar esta transformación para revisar cómo desarrollamos y reconocemos el talento.
La igualdad salarial no es el final de esa conversación.
Es una parte fundamental de ella.
Porque si queremos construir una industria más tecnológica, competitiva y preparada para el futuro, debemos conseguir que el talento tenga oportunidades para crecer y que el trabajo de igual valor sea reconocido en condiciones de igualdad.
La industria también se escribe en femenino.
Sandra Lee O.
Fundadora de Mujeres Motor
SLee Ingeniería Automotriz
